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Psicobruja Valentina

Sobre mí

Sobre mí

Amo mucho que estés aquí

Mi nombre es Valentina. Soy venezolana, vivo en Panamá y acompaño procesos de autoconocimiento como terapeuta holística y guía de círculos de mujeres. También soy hija, hermana, amiga, novia y una mujer que sigue aprendiendo a habitar sus propios cambios.

La pregunta “¿quién soy?” me ha acompañado durante años. Mi respuesta cambia con lo que vivo. Hay Valentinas que fui, otras que he tenido que despedir y otras que todavía estoy conociendo. En ese movimiento he encontrado una forma de ponerme al servicio de los demás.

Valentina Padrón sonriendo, sentada entre plantas en Casa de Sanación

Mi historia

Mi camino empezó a tomar otra forma cuando tenía quince años y murió mi mamá. El duelo abrió preguntas para las que no tenía palabras. Durante mucho tiempo intenté entender lo que me pasaba y encontrar maneras de sentirme un poco mejor.

Mi búsqueda no nació de tener todo resuelto. Nació del dolor y de la necesidad de acompañarme de otra manera. Con los años fui acercándome al trabajo corporal, los círculos de mujeres, las prácticas ancestrales, la voz y el ritual. La fe también ha sido parte de ese recorrido.

En mi primer círculo de mujeres encontré algo que necesitaba: un lugar donde podía dejar de aparentar fortaleza y reconocerme en la experiencia de otras. Tiempo después elegí formarme y facilitar esos encuentros. Hoy siguen siendo una parte central de mi trabajo.

Mi formación y mi manera de acompañar

Me formé como abogada y luego me especialicé en Desarrollo Gerencial y Business Coaching. Esa etapa fue una base importante en mi vida: me ayudó a reconocer y habitar distintas partes de mí, y también forma parte de la manera en que hoy escucho, hago preguntas y acompaño.

Con el tiempo amplié mi formación hacia el masaje energético chino y el shiatsu básico. También me formé en curandería, con profundización en gemas terapéuticas a través del método MADANAE. He ido integrando a mi práctica herramientas de trabajo corporal, sonido, ritual y exploración simbólica con gemas. Mi camino en la Danza de la Luna también ha nutrido mi relación con el canto, la comunidad y la espiritualidad.

La voz ocupa un lugar muy especial en lo que hago. Cantar me ha permitido expresarme, rezar y acompañarme. Por eso abro espacios donde otras personas puedan explorar su propia voz, sin tener que demostrar talento ni hacerlo de una forma determinada.

Acompañar, para mí, requiere escucha y respeto. Podemos mirar lo que estás viviendo, hacer preguntas y explorar prácticas que te ayuden a conocerte y a reconocer lo que necesitas. Las decisiones sobre tu vida siguen siendo tuyas.

Por qué Psicobruja

Quizás la palabra «bruja» te despierte curiosidad. Quizás te incomode un poco. Podemos empezar ahí: ¿qué has escuchado sobre ella?

Para mí, esa palabra evoca a la mujer que observa, que estudia, que conoce las plantas y acompaña con sus manos y su voz. Me conecta con las curanderas, con los saberes transmitidos entre generaciones y con las mujeres que se han atrevido a vivir de acuerdo con sus propias convicciones.

Mi espiritualidad nace de la fe. La oración, el canto y las prácticas ancestrales forman parte de mi manera de vivir esa relación con lo sagrado. Encuentro sentido en encender una vela con intención, en agradecer y en hacer una pausa para escucharme.

Psicobruja es el nombre que elegí para reunir mi interés por el mundo emocional, mi camino espiritual y mi forma de acompañar. También expresa mi deseo de mirar con curiosidad aquello que aprendimos a temer.

No necesitas compartir mis creencias para acercarte. Puedes preguntar, conocer cómo trabajo y decidir qué tiene sentido para ti. Tu criterio, tus límites y tu libertad tienen lugar aquí.

No soy psicóloga. Mi acompañamiento es integrativo y no sustituye la psicoterapia ni la atención médica.

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